Por- Natalia Nevarez
Su sueño era simplemente tocar la campana del cierre en la Bolsa de Valores en Wall Street en la cuidad de Nueva York. Lograrlo, le tomo un año.
Wall Street es el nombre de una calle de Manhattan considerada el corazón histórico del distrito financiero y hogar permanente de la gran Bolsa de Valores.
En el verano del 2001, justo antes de los ataques del 9/11, Zachary Trautenberg, tenía 17 años y su anhelo de apretar el botón para sonar la campana le fue concedido. “Fue algo interesante, como una locura organizada”, eso dijo. Trautenberg es un muchacho de 24 años, graduado en el 2007 de la Universidad Internacional de la Florida (FIU) en Administración de Negocios con especialidad en manejo de sistemas de información.
Trautenberg no puede caminar, por lo que anda en una silla de ruedas eléctrica. Desde que era un bebé de meses le diagnosticaron distrofia muscular "No es la progresiva", explicó mientras abundaba respecto a que hay muchos tipos de la misma enfermedad. Como parte del tratamiento para su condición recibe terapia que lo ayuda, “y más nada”, sentenció con sus ojos bien abiertos.
Actualmente cursa una maestría en línea en manejo de organizaciones sin fines de lucro de la Universidad Central de la Florida, donde su hermano menor es estudiante subgraduado. Además de esto, desde el verano, trabaja en el Wolfe University Center de FIU como coordinador de mercadeo, organizando actividades para los estudiantes, la facultad y la comunidad en general.
Trautenberg, quien nació y se crió en Florida, disfruta de los animales (tiene tres perros) y de ayudar a los demás. Actualmente está en proceso de empezar un grupo en la universidad “enfocado en la gente de afuera para hacer actividades y sacar fondos para las cosas no tan importantes de la Universidad”, como los alrededores, la decoración y la pintura explicó. Para finales de octubre espera tener el grupo porque quiere hacer una actividad para recaudar fondos en Navidad “porque la gente tiende a dar más dinero en esa época”, y explicó que aún le falta una persona para vicepresidente y otra para representante estudiantil.
La fundación Make-A-Wish le concedió su deseo cuando estaba en escuela superior. Esta fundación se dedica, desde 1980, a tratar de hacer realidad los deseos de niños que padecen de afecciones médicas que ponen en peligro sus vidas, como una forma de enriquecer su experiencia humana con esperanza, fortaleza y alegría. Desde ese entonces siempre trata de ayudar a la fundación participando de sus actividades e incluso llegó a tener un grupo de estudiantes en la Universidad que ayudaban a la Fundación.
Según Medline Plus, la biblioteca de medicina de los Estados Unidos, la distrofia muscular se refiere a un grupo de más de 30 enfermedades hereditarias que causan debilidad muscular y pérdida de la masa muscular. Algunas formas de la enfermedad aparecen en la infancia o la niñez, aunque otras no se manifiestan hasta que se alcanza la mediana edad o más. Las distintas distrofias musculares varían en cuanto a quienes afectan y a los síntomas. Todas sus formas empeoran a medida que los músculos se debilitan. La distrofia muscular no tiene cura y la mayoría de la gente que la padece pierden la capacidad de caminar.

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